Los peligros de la incompetencia en el desarrollo de tecnología


Desde los inicios de la humanidad, la tecnología siempre ha tomado un rol destacable para el ser humano. La introducción de tecnologías como el computador, la cámara de vídeo, los teléfonos inteligentes, las líneas telefónicas o los diferentes métodos para hacer conexión a Internet son un claro ejemplo de su importancia a día de hoy. La tecnología, como bien ya es sabido por muchos, quiere buscar facilitar las tareas cotidianas del hombre. La capacidad de hacer que una maquina haga el trabajo de uno o varios individuos sin que éstos tenga que intervenir salvo en ocasiones especiales. Automatizar la realización de estas tareas.

 

Sin embargo, para el funcionamiento correcto de cualquier tecnología, ésta debe de tener un mínimo de calidad antes de lanzarse al mercado para así evitar un margen de errores que debieron de haberse previsto desde la concepción de la tecnología en cuestión. Las empresas deben de velar la realización un período de prueba si se planea comercializar un producto al publico. La intercepción de cualquier error durante este período hará que las empresas puedan ahorrarse un sin fin de dinero que hubieran invertido en el arreglo el hipotético problema y al mismo tiempo permite buscar más tiempo para pulir el producto, que pueden ser para tanto añadir más funcionalidades a la misma como mejorar la optimización.

 

Si no se le aplica el suficiente cuidado a este período, es muy probable que se les pasé de la cabeza a las empresas muchas oportunidades en donde el consumidor puede llegar a estar en peligro y éste no lo sepa. Ocasiones como la ya dicha anteriormente son por lógica más escasos con productos de grandes empresas como Sony o Google dado a que pueden dedicarle todo los recursos necesarios antes de lanzarlos al mercado, pero son bastantes comunes en empresas pequeñas que no se pueden permitir invertir el suficiente tiempo y personal para probar sus tecnologías. Fallos como éstos son defendibles hasta cierto punto, siendo ésta la razón de porque ha surgido el estigma de que muchos productos originarios de marcas chinas son defectuosos y tienden a tener poca durabilidad.

 

No obstante, tomando en cuenta todo lo dicho anteriormente, algo que expande considerablemente el margen de peligro de un producto al consumidor es la incompetencia de muchas empresas a la hora de liberar la tecnología. ¿Qué quiere decir esto? De como muchas compañías, con el afán de liberar el producto antes tiempo, prefieren lanzar de forma prematura un producto con la ventaja de haberlo lanzado antes que la competencia que el bienestar del propio consumidor. Situaciones como este ultimo hay bastantes, pero solo me enfocaré en dos casos muy comunes y que tienen mucha relación con lo previamente dicho: Las luces rojas de la muerte de la consola de sobremesa de Microsoft, Xbox 360, y las baterías terroristas del teléfono inteligente de Samsung, Note 7.

 

Las infames luces rojas de la muerte del Xbox 360

El caso de las luces rojas de la muerte de Xbox 360 es uno bastante controversial. Microsoft, con tal de abaratar la obra de manufactura de la consola en su lanzamiento, opto por fabricar las motherboards con la placa «Xenon», los cuales se caracterizaban por tener una capacidad pobre de procesamiento y, complementando también de la mala ventilación de la consola, resultaron en consecuencia que la consola se calentará más de lo previsto en el periodo de prueba, haciendo que, si se llegaba a temperaturas extremas de calentamiento, ésta se bloqueará y encendiera de uno a cuatro luces rojas (apodado por muchos como las cuatro luces rojas de la muerte) con la finalidad de indicar que hay un problema fatal que impide el funcionamiento correcto de la consola. Las formas de reparar este problema usualmente se limitaban en enviar la consola al soporte técnico de Microsoft, quién en ese tiempo cambiaba cualquier consola con el problema por uno nuevo sin ningún dinero a cambio, como también de métodos caseros para reparar este problema de forma temporal. Uno de estos métodos consistía en cubrir toda la consola con una toalla, encender la consola, dejarla encendida por aproximadamente 10 minutos, apagar la consola, retirar la toalla y finalmente encenderla para milagrosamente funcionar a una cantidad considerable de usuarios.

 

Más adelante, en 2007, Microsoft cambió la ineficiente placa del motherboard de la consola por «Zephyr», el cual aún así no fue suficiente para detener los casos de las luces rojas. Microsoft, en un intento de desesperación, implemento en 2008 una nueva placa, «Falcon», junto a un disipador de calor. Esta ultima táctica le funciono bastante a la empresa puesto a que los casos de las luces rojas se redujeron de manera considerable. Para evitar cualquier otro caso de las luces rojas, Microsoft en 2009 cambió la placa del motherboard por cuarta vez con otra más potente («Jasper»), y en 2010 lanzó Xbox 360 S, que era un remodelado de la consola en el que combinaba los procesadores de CPU y GPU en uno solo e incorporaba un ventilador con potencia similar a la de un computador de mesa.

 

Todos estos problemas resultaron ser muy caros para Microsoft, quién por medio de Peter Moore admitió haber invertido un aproximado de mil millones de dolares para arreglar este problema a un sin numero de usuarios. Las perdidas fueron obviamente catastróficas para la empresa, pudiendo sólo salir de este aprieto por tratarse de ser una compañía multimillonaria.

 

Estado del Note 7 una vez estallada la batería

El caso de las baterías terroristas de los Note 7 fue uno más efímero, pero con la peculiaridad de, contrario al caso de Microsoft, solo salieron afectados un margen muy pequeño en comparación dado a las medidas radicales que tomo Samsung poco después de su lanzamiento. El problema de este caso, si bien puede resultar bastante obvio juzgando por el nombre, es que la batería en los Note 7 llegaban a estallar de forma repentina y sin bajo la modificación o experimentación por parte del usuario, como si de una bomba se tratase. Esto ocurría debido a una reacción química del choque entre un ánodo y un cátodo, resultado con esto un sobrecalentamiento de la celda de la batería, cosa que eventualmente se elevaba de forma sistemática hasta no aguantar más y explotar. Todo esto trajo consigo la necesidad de Samsung de retirar el teléfono del mercado por lo tan infame que se volvió. Millones de dolares en el diseño, desarrollo, marketing, y demás aspectos, perdidos sólo por un problema que, si se preveía a tiempo, podía haberse evitado fácilmente.

 

Con todo esto dicho, podemos destacar de estas dos situaciones el hecho de que fueron productos lanzados de forma precipitada en búsqueda de más beneficios para las empresas, pero en cambio no solo les trajo desventajas, sino que también trajo peligro a los consumidores quienes confiaron en la marca al comprar su producto. Esto no solo perjudica la imagen de la marca, sino que también hace que se pierda confianza y respeto hacia la marca por permitir que estos errores tan fatales salgan a luz. Las grandes corporaciones deberían de dejar de pensar enteramente en lo que le conviene a ellos y velar por aumentar cada día más la seguridad de su producto, no lo contrarío y encima querer experimentar con los consumidores como si fueran su conejillo de indias.

One thought on “Los peligros de la incompetencia en el desarrollo de tecnología

  1. Pues ciertamente estamos en la época del ocio tecnológico y ya no hay una innovación como tal, dispositivos mas potentes que el anterior pero sin una mejora tecnológica, una tendencia mejor dicho, y ya comenzamos a ver el declive de la misma.
    Buen post mi Salva! 😀

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