[REVIEW] SPIDER-MAN: FAR FROM HOME (2019)

DISCLAIMER: ESTA REVIEW CONTIENE SPOILERS DE LA PELÍCULA. SI NO LA HAS VISTO AÚN, QUEDA BAJO TU PROPIO RIESGO SEGUIR LEYENDO.

Después de los hechos acontecidos tanto en Avengers: Infinity War (2018) como en su secuela del 2019 (Endgame), Marvel Studios trae a nuestra cartelera local una película fuera de lo común, un producto diferente a comparación de producciones anteriores a las que nos habíamos acostumbrado. A pesar de ello, el actual gigante de los cómics sabe cómo convencer y agradar al público, a la vez que opaca a su único rival del rubro de los superhéroes. Es por ello que Spider-Man: Far from Home no tuvo muchos problemas en adaptarse al público, a comparación de otras películas de su rival DC, o incluso de personajes de la misma empresa pero con otras productoras, pero eso lo veremos en otro tópico.

Spider-Man: Far from Home (2019) es una película dirigida por Jon Watts, el mismo director que se encargó del rodaje de su precuela, Homecoming, en el año 2017. Este largometraje nos muestra las aventuras de Peter Parker, más conocido como nuestro amigo y vecino Spider-Man (encarnado por el dulcísimo actor Tom Holland), quien se verá envuelto en un dilema no muy concurrido en toda película de héroes: disfrutar de sus vacaciones junto a sus amigos y conseguir a la chica de sus sueños, o bien salvar al mundo de una “amenaza” que, coincidentemente, se manifiesta en todos los parajes de nuestro arácnido amigo y su clase. Todo lo anterior mencionado en un universo después de la desaparición de la mitad del universo, o bien el “blip” como se menciona en la película, y la posterior muerte de Tony Stark como sacrificio para recuperar a la humanidad.

La película inicia contándonos los hechos sucedidos en Infinity War y Endgame desde una perspectiva del universo del héroe arácnido, no sin antes rendir un “homenaje” a los Vengadores (con honorable mención a Iron Man). Posterior a ello, se nos presenta a Parker elaborando un plan para conquistar a MJ (interpretada por Zendaya) durante sus vacaciones a Europa. Más adelante veremos que este plan se verá entre estropeado y cumplido después de que Nick Fury busca al pupilo de Stark para enfrentar una amenaza para la humanidad conocida como los “Elementales”, aun cuando Parker se rehúsa a cooperar con tal acción. Es por ello que nuestro héroe tendrá un dilema entre disfrutar sus vacaciones entre amigos o salvar al mundo junto a Quentin Beck (a.k.a. Mysterio), un personaje proveniente de otro universo que vino a enfrentar a los mismos “Elementales” que destruyeron su universo. Más adelante veremos que esto último es una patraña montada por un grupo de millonarios con el fin de robar la tecnología de Stark heredada a Parker (E.D.I.T.H.) y así convertir a Mysterio como el mejor héroe de todos los tiempos.

Después de contar lo esencial, es bueno pasar a la crítica. ¿Vale la pena o no ver esta película? Desde una opinión personal, sería un error no verla. ¿Hay razones contundentes? ¿Tiene elementos relevantes? ¿Kevin Feige está pagando esta publicación? Sí, sí y ya quisiera. Solo un aspecto podría incomodar la correcta apreciación de esta cinta, que es el constante “bombardeo” de los efectos sonoros en la sala. Si la hubiése visto en DVD y con audífonos puestos, es probable que el próximo Beethoven sería aquel que escribe estas líneas.

Existen buenas razones para ir a ver esta película. Una de ellas sería el perfecto desarrollo de los personajes dentro de la historia. En el caso de Peter, se presenta el desarrollo de un personaje de corta edad en un mundo hecho para superhéroes (en su mayoría, adultos). Las preocupaciones de un típico adolescente de secundaria juegan bien con el personaje y el dilema presentado en esta cinta, de tal manera que el Spider-Man de Holland se vuelve destacable, mas no un excelentísimo Spidey. Esto resultaría ser algo más subjetivo, pero no difícil de conversarlo. Como fuere, el desenvolvimiento de Holland en cuanto a expresiones y actitudes contribuye con un personaje que está acorde a la mentalidad de un Peter Parker menor de edad, aturdido por el “blip” que lo mantuvo años fuera de línea. Por otro lado, el personaje de MJ (Zendaya) posee cierta armonía con la personalidad de Holland, de manera tal que no vemos diferencias abismales como en los personajes de Gwen Stacy en TASM o Mary Jane Watson en la trilogía de Sam Raimi. La controversia racial que sostienen los sectores más radicalizados del fanbase con respecto a este personaje no hace más que convertirse en un elemento totalmente inútil, en forma tal que no suma ni resta al desarrollo de la historia. Se ataca al actor, mas no a la película. No se cuestiona lo que más importa en cuanto a trama, solo es un berrinche extremista digno de personalidades como Punisher Panther, entre otros “loquitos”.

Para finalizar esta crítica, debo hacer honores al director quien, a pesar de ser lejano a las otras películas sobre Spider-Man, nos dio un momento de nostalgia y risas a finales de la película. J. Jonah Jameson, el director del medio ficticio “The Daily Bugle” (ahora como TheDailyBugle.net) hace una corta aparición como el conductor de un polémico sitio web, parodiando así a Alex Jones y a InfoWars. Definitivamente, este director está atento al fanbase y sus discusiones nostálgicas sobre la saga de Raimi. No cabe duda que este fue uno de los mejores momentos que la película puede otorgar. No solo fue la nostalgia de ver en pantalla al mismo actor de Jameson catigado por la edad, sino también por cómo su aparición contribuye a darle nuevos matices y teorías alocadas para esta filme; y si lo hubiese, para sus prontas secuelas.

Si hubiese que darle números a esta película, le pondría un 7 de 10. Podría darle más, pero eso sería abusar de la generosidad que le tengo a esta maravillosa producción de Jon Watts para con el MCU.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *